29 julio 2019
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Es importante que la manipulación de alimentos se realice de forma correcta para respetar y proteger nuestra salud y la de los consumidores. Tener contacto directo con los alimentos que posteriormente van a ser ingeridos es una enorme responsabilidad, y para hacerlo de forma correcta, es necesario conocer y cumplir las normas de higiene de la manipulación de alimentos.

Con la llegada del verano y el calor, es cierto que los alimentos perecederos corren riesgo de descomponerse rápidamente y ya no sólo hay que tener en cuenta su posible contaminación. Existen numerosos consumidores y profesionales que se preguntan cuál es la diferencia entre alimentos contaminados y descompuestos. Hoy queremos hablar sobre ellos ya que la desemejanza entre estos dos tipos de alimentos es bastante notable, pero en ocasiones se confunden.

¿Qué son los alimentos contaminados?

Los alimentos contaminados son aquellos que pueden consumirse, siempre y cuando se hayan eliminado los contaminantes que tiene, para que se encuentre en las condiciones óptimas para ser ingerido. Los alimentos contaminantes pueden clasificarse principalmente en tres grupos:

Contaminante físico: son fáciles de detectar a simple vista. Este tipo de contaminantes puede evitarse siempre y cuando los manipuladores de alimentos cumplan con todas las medidas de higiene necesarias. Algunos ejemplos de contaminantes físicos de los alimentos pueden ser: un plástico, pelos o uñas dentro del alimento.

Contaminante químico: este tipo de contaminación en los alimentos suele producirse durante alguna etapa de la cadena productiva. Este tipo de contaminantes, si tienen componentes muy fuertes, pueden llegar a cambiar las características del producto.

Contaminante vía agentes biológicos: se refiere principalmente a la presencia de microorganismos en los alimentos que posteriormente van a ser ingeridos por cualquier consumidor. Es cierto, que este tipo de contaminación es la más peligrosa puesto que si no se combate a tiempo, pueden transformar el alimento con gran rapidez y convertirlo en un alimento descompuesto.

Es muy frecuente encontrar alimentos contaminados a lo largo de nuestra vida diaria. Por eso, es necesario conocer muy bien la forma de manipular un alimento para poder reducir la presencia de contaminantes y poder comerlos de forma segura, evitando además su rápida descomposición. Es importante lavar y desinfectar bien los alimentos antes de consumirlos para evitar principalmente poner en riesgo la salud de las personas y para aumentar la vida útil de los alimentos.

¿Qué son los alimentos descompuestos?

Los alimentos descompuestos son aquellos que presentan cambios en el color, sabor, olor y/o textura. Este tipo de alimentos suelen ser bastante identificables a través de la vista, el olfato, el gusto o incluso el tacto. En el caso de tener duda sobre si el alimento se encuentra en descomposición o no, es mejor no ingerirlo, ya que de lo contrario puede dar lugar a intoxicaciones alimentarias y problemas de salud instantáneos.

 

¿Por qué tiene lugar la descomposición de alimentos?

Todos los organismos, sin importar si se trata de alimentos de origen vegetal o animal, pasan por el proceso natural de descomposición. Los hongos y las bacterias suelen ser los principales responsables de que los alimentos se descompongan.

Pero, hay que tener en cuenta que la descomposición de alimentos también puede suceder debido a los excesos y cambios de temperatura, presencia de humedad en el lugar de almacenaje de los alimentos… Estos factores también pueden hacer que los alimentos sufran cambios físicos y químicos, y cambien su color, olor, sabor e incluso textura.

¿Cómo identificar que un alimento está en fase de descomposición?

Es bastante sencillo darse cuenta de que un alimento se encuentra en fase de descomposición, y, por tanto, no puede ser ingerido por ningún consumidor. Las señales más evidentes de que un alimento se está descomponiendo pueden ser la aparición de olores fuertes y desagradables que confirman la putrefacción de los alimentos, la aparición de moho y esporas en la superficie de los alimentos e incluso modificaciones en el sabor (ligero sabor rancio y en ocasiones picante)

¿Qué ocurre si consumes alimentos descompuestos?

Malestar, dolor de estómago, náuseas, diarrea y vómitos son algunos de los síntomas más comunes derivados de consumir alimentos descompuestos. En el caso de que los síntomas presentes se fueran agravando, sería conveniente acudir a un médico u especialista, para que trate la intoxicación alimentaria de forma correcta y pueda evitar otros trastornos más delicados. Es muy importante comprobar que los alimentos están en buen estado antes de consumirlos, mirar y respetar las fechas de caducidad y conservar los alimentos cómo recomiendan los profesionales del sector, para así evitar los síntomas mencionados anteriormente.

Marlén Hernandez Perez
http://emarketers.com

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