7 septiembre 2019
7 septiembre 2019,
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Las alergias e intolerancias han ido aumentando a lo largo de los años. Los consumidores cada vez tienen mayor interés por conocer información útil relacionada principalmente con la gestión de alérgenos.

Es cierto, que numerosas empresas y compañías aún tienen desconocimiento sobre los riesgos de los alérgenos que se encuentran presentes en los alimentos. Conocer la naturaleza y composición de todos los alimentos que se compran y se consumen es fundamental para evitar alergias e intolerancias. El etiquetado de los ingredientes que contienen alérgenos puede evitar contaminaciones cruzadas desembocadas en problemas de salud para los consumidores.

Pero ¿sabemos realmente qué son los alérgenos?

Los alérgenos son aditivos que pertenecen a un alimento y que, al ser consumido, ingerido, inhalado o incluso entrado en contacto con la piel, puede llegar a ocasionar reacciones inmunológicas. Este tipo de reacción se conoce actualmente como alergia alimentaria. Los síntomas suelen ser leves, pero también pueden llegar a dañar la salud del consumidor en el caso de que no sean tratados a tiempo. Es importante leer y saber identificar todos los ingredientes de los alimentos, especialmente si te encuentras en un puesto de trabajo en el que entras en contacto directo o indirecto con alimentos.

¿Qué finalidad tiene la Ley de Información Alimentaria o alérgenos?

La normativa 1169/2011, también conocida como Ley de Información Alimentaria, se encuentra vigente desde el pasado 13 de Diciembre de 2014. Esta ley obliga a todos aquellos operadores alimentarios a tener información e informar sobre los alérgenos que se encuentran presentes en los productos, de forma que puedan identificarse de forma clara y sencilla.

¿Quién debe cumplir con la Ley de Información Alimentaria vigente desde 2014?

El sector de la restauración (bares, restaurantes, cafeterías, hoteles), comercios, supermercados, tiendas de alimentación, comedores escolares, comedores colectivos y en general, todos aquellos establecimientos que se encuentren en contacto con alimentos envasados y sin envasar, deben cumplir la Lay de Información Alimentaria, y, además, tener en vigencia el curso de gestión de alérgenos.

El curso de gestión de alérgenos es una muy buena opción para que profesionales, técnicos del sector alimentario y personas interesadas, puedan adquirir todos los conocimientos necesarios para desempeñar funciones de desarrollo, implantación y mejoras de mecanismos de control de los alérgenos dentro de la cadena de suministro de alimentos.

¿Existe alguna forma específica de informar a los consumidores de la presencia de alérgenos?

En el caso de métodos para informar a los consumidores sobre los alérgenos de un alimento, la Ley de Información alimentaria no especifica ningún modelo a seguir para transmitir dichos datos. El operador alimentario tiene toda la libertad de informar a sus consumidores sobre los alérgenos en alimentos, siempre que la información quede recogida, clara, efectiva y, sobretodo, clara para el cliente.

Puede hacerse en papel, online o de forma oral. Algunos de los modelos más utilizados suelen ser carteles con símbolos o iconos al lado de alimento que informan sobre el alérgeno específico de cada alimento.

¿Cuáles son los principales alérgenos alimentarios de los que se debe informar al cliente?

Los alérgenos alimentarios pueden ser de origen animal o vegetal. Casi todos los alimentos suelen contener uno o varios alérgenos principales. Hoy en día, existen más de 200 alimentos que pueden clasificarse como alergénicos.

La Ley de información de alérgenos obliga a los operadores alimentarios a informar sobre los “alérgenos mayores” más importantes, a los cuales un 50% de los pacientes inmunizados responden inmunitariamente. Los “alérgenos menores”, son mucho más inusuales y pocos individuos reaccionan ante ellos, por lo que no es necesario que sea informada su presencia.

Por tanto, los principales alérgenos alimentarios de los que se debe informar son los siguientes:

  1. Cereales que contengan gluten (trigo, centeno, cebada…)
  2. Crustáceos y productos a base de crustáceos.
  3. Huevos y productos a base de huevo.
  4. Pescado y productos a base de pescado.
  5. Cacahuetes y productos a base de cacahuetes.
  6. Soja y productos a base de soja.
  7. Leche y sus derivados.
  8. Frutos de cáscara (almendras, avellanas, nueces…)
  9. Apio y productos derivados.
  10. Mostaza y productos derivados.
  11. Granos de sésamo y productos a base de granos de sésamo.
  12. Dióxido de azufre y sulfitos.
  13. Altramuces y productos a base de altramuces.
  14. Moluscos y productos a base de moluscos.

¿Qué pasa si no cumples la Ley de información de alérgenos?

Es necesario cumplir con la Ley de información de alérgenos principalmente para evitar que cualquier cliente o consumidor pueda dañar y poner en peligro su salud. El no cumplir todo lo que recoge esta ley, puede tener graves consecuencias, puesto que se está incumpliendo la normativa española de seguridad alimentaria.

Las sanciones pueden ser de varios tipos:

  • Económica: multas.

Este tipo de sanciones dañará en altos porcentajes la imagen del establecimiento, haciendo que el cliente decida ir a otro establecimiento que pueda prestarle los mismos servicios, y que, además, tenga en cuenta su salud alimentaria.

Las infracciones cometidas por la compañía o establecimiento se determinan según el alimento y su riesgo y el daño causado a los clientes. Pueden clasificarse en sanciones leves, graves o muy graves, pudiendo llegar incluso a producirse el cierre del negocio de forma temporal.

  • Sanciones leves: de 300€ a 3.000€.
  • Sanciones graves: de 3.001€ a 60.000€.
  • Sanciones muy graves: de 61.000€ a 600.000€ y cierre temporal del negocio que puede ampliarse hasta los 5 años.

Conclusión

Para evitar que el consumidor sufra problemas de salud, es necesario que todas las partes implicadas en el proceso alimentario (productor, empresa de etiquetaje, bares, restaurantes, supermercados, comercios…) informen sobre los alérgenos de todos los alimentos. De esta forma podrán evitarse sanciones graves e incluso el cierre del negocio de forma temporal.

Toda la información relacionada con alimentos que produzcan o puedan llegar a producir alergias e intolerancias en los consumidores, es necesario que sea conocida por todos los trabajadores. Cumplir la ley es obligatorio, y para ello, será necesaria una formación adecuada recogida en un curso de gestión de alérgenos, que facilitará el trabajo a todos los operarios que trabajen con alimentos, haciéndolo siempre de forma correcta y profesional.

Marlén Hernandez Perez
http://emarketers.com

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