28 junio 2017
28 junio 2017,
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Consumo moderado o excesivo.

Todos conocemos que el consumo excesivo de alcohol perjudica gravemente nuestra salud mental pero… ¿y si ese consumo se hiciera moderado? Esa misma pregunta se hizo el equipo de Anya Topiwala, de la Universidad de Oxford en Reino Unido. Por ello, realizaron un estudio que ha durado 30 años en el cual se ha llegado a la conclusión de que el consumo de alcohol de forma moderada está asociado a un mayor riesgo de daños cerebrales y un declive más significativo de las capacidades cognitivas.

Algunos especialistas recomiendan una consumición de alcohol, como un vaso de vino o una cerveza al mediodía, argumentando que podría conllevar beneficios cardiovasculares. No obstante, varios estudios han obtenido la misma conclusión y es que incluso el consumo moderado de alcohol en un periodo relativamente corto puede producir efectos graves en la plasticidad del cerebro. Por tanto, debemos ver el alcohol como un arma de doble filo; tan pronto te trae alegrías como te las quita en cuestión de segundos.

El mejor consejo: ¡NO CONSUMAN! Evitarán problemas en muchos momentos y aspectos.

Plasticidad reducida.

Los ratones son los animales por excelencia para realidad estudios y experimentos. Así pues, los científicos suministraron en ellos la cantidad de alcohol legal para conducir en Estados Unidos y otros países (0.08 gramos por cada 100ml). En los dos días siguientes se observó que la intoxicación no perjudicaba ninguna función ni habilidad motora. Sin embargo, a largo plazo se observa que la producción de neuronas en el hipocampo se reduce casi un 40%. El hipocampo es nuestra zona cerebral donde se producen nuevas neuronas y se almacena nuestra memoria, con lo cual no sería una locura pensar que se corre un riesgo si se daña produciendo así un impacto negativo considerable hasta el punto de no tener la capacidad del aprendizaje.

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