9 mayo 2019
9 mayo 2019,
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Trabajar es una actividad fundamental para conseguir la plena autonomía de las personas, ofreciendo seguridad social, personal, estabilidad y también la oportunidad de obtener una pensión contributiva al finalizar la vida laboral.

La inserción laboral de personas con discapacidad no debe ser vista como un proceso para “ayudarlos” a ellos, sino de adoptar una perspectiva de innovación y productividad que nos permita valorar sus aportes.

En este sentido a más inclusión, más productividad

La inclusión laboral no es solamente un tema de equidad, sino también de productividad. Incluir otras perspectivas en la cultura organizacional puede mejorar el ambiente de trabajo, la productividad de la organización y la calidad de los productos y servicios. La verdadera inclusión laboral resulta de la suma de muchos componentes diversos al ADN de la organización, dándole a cada integrante un espacio real y productivo en nuestras empresas e instituciones públicas.

Es necesario abandonar la perspectiva de beneficencia (o peor aún, la visión de que las discapacidades son enfermedades) y aceptar que solo si trabajamos todos juntos podremos mejorar la calidad de vida de nuestros países. Como dicen, no existen personas discapacitadas, sino sociedades discapacitadas para integrar a personas con capacidades diferentes.

En nuestro país hay un total de 1.744.800 personas con discapacidad en edad activa, casi un 6% de la población, pero tan solo un tercio del colectivo tiene un puesto de trabajo.

Las principales claves para conseguir una adecuada inclusión de las personas con discapacidad en la empresa se pueden resumir en:

1.- El equipo de trabajo. El primer paso para alcanzar el éxito en la inclusión laboral será el sensibilizar a todo el personal en el campo de la diversidad, especialmente de cómo interactuar y tratar con las personas con determinadas discapacidades.

2.-Formación. El nuevo integrante de la empresa deberá aprender todo sobre su nuevo puesto. La capacitación es una oportunidad excelente para mejorar su calidad de vida, brindándole la posibilidad de desarrollarse y realizarse, tanto de manera personal como laboral, reforzando su compromiso con la empresa.

3.-Seguimiento de la ejecución en el trabajo. Gracias al acompañamiento se realiza un seguimiento del desempeño laboral del trabajador, con el fin de garantizar la estabilidad y permanencia de la persona con discapacidad.

4.-Crecimiento conjunto. Como ya hemos comentado, la inclusión de personas con discapacidad no sólo impacta de manera positiva en el trabajador, sino en el conjunto del equipo de trabajo. La presencia de trabajadores con discapacidad integra e impone desafíos colectivos, debido a la responsabilidad y perseverancia que manifiestan.

5.-Logros compartidos. La empresa puede compartir de forma interna las experiencias y logros obtenidos con el fin de demostrar que la inclusión de personas con discapacidad puede ser factible y exitosa; así como de manera externa, que pueden generar entusiasmo en otras organizaciones que comienzan el proceso, o tomar referencias de otras que lleven más tiempo trabajando la inclusión.

En contra de lo que opinan muchos empresarios tener en plantilla a personas con discapacidad incrementan la reputación corporativa de tu compañía y por otro lado su contratación cuenta con incentivos económicos y beneficios fiscales.

Además, todas las reformas y adaptaciones que sean necesarias para su inclusión serán subvencionadas por el Estado.

Si estás buscando crear un entorno inclusivo e igualitario en tu empresa, comienza por buscar buenos trabajadores y ten claro que la discapacidad no es, en ningún caso, un obstáculo para desempeñar un trabajo excelente.

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