13 junio 2017
13 junio 2017,
 0

Algunas empresas multinacionales como McDonalds han publicado la sustitución de la margarina por la mantequilla en sus ingredientes diarios provocando una subida en el precio de esta última y logrando así cuestionarnos cuál de los dos ingredientes es más saludable.

¿Margarina o mantequilla?

A principios de los años 90, la población estadounidense comenzó una campaña contra el colesterol debido a los elevados índices de sobrepeso y enfermedades cardiovasculares. Este indicio benefició a la margarina y, por el contrario, la principal víctima fue la mantequilla.

Es cierto que, haciendo referencia al pasado, en las últimas dos décadas se ha producido un ¨complot¨ con el objetivo de hundir la reputación de la mantequilla y disparando los niveles de ventas de la margarina. No obstante, el mundo nutricional también se rige por modas haciendo que la mantequilla sea trasladada a la cúspide de tendencias.

Desear eliminar el colesterol no parece una idea tan descabellada teniendo en cuenta que es una de las principales causas de los accidentes cardiovasculares. Sin embargo, en los últimos años el conocimiento sobre el metabolismo del colesterol ha avanzado mucho y los mensajes contra esta sustancia se han suavizado significativamente.

La margarina se inventó con el fin de encontrar un sustituto más económico a las grasas animales y que tuviera una mejor conservación. Al principio se elaboraba a partir de una emulsión de grasas de vacuno de baja calidad que contienen también colesterol. Actualmente, las margarinas populares se someten a procesos de hidrogenación para que los aceites vegetales sean sólidos y así eliminar el colesterol de su composición. La parte negativa de todo esto se encuentra en la producción de grasas trans que aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares o en la utilización de aceites vegetales de baja calidad, como el aceite de palma.

Al parecer, gracias a lo visto anteriormente, ni la margarina es tan buena como se pensaba, ni la mantequilla es tan mala, o a la inversa. Por tanto, al estar hablando de grasas saturadas y de alimentos calóricos, no se debe abusar de ellas y usarlas siempre con moderación.

Comments are closed.